Lo que ocurre cuando eres autónomo o freelance: wellcome to the new feudalism!

En ocasiones hablo con amigos y colegas de trabajo de la dificultad que conlleva ser autónomo, freelance o emprendedor.

Todos llegamos a la misma conclusión: el problema es el nivel insufrible de impuestos que hay que pagar. Esto es lo que se conoce como represión fiscal.

La otra conclusión a la que llegamos siempre es que no nos extraña que la recaudación respecto al nivel de imposición fiscal sea baja. Simple y llanamente es imposible. No se puede. Si lo analizas detenidamente, con unos ingresos de «nómina normal» las obligaciones fiscales se lo van a comer todo.

 Yo pongo siempre un ejemplo. Si eres trabajador con nómina lo entenderás mejor todavía. Imagina que sales de la empresa en la que trabajas y pasas a trabajar para ellos como freelance, le facturas a esta 2.000 euros al mes, son 2.000 eurazos, un buen sueldo, muy digno, por tu trabajo profesional. Te frotas las manos.

Veamos lo que sucede:

Problema impuestos autónomos y freelance

Todo eso suponiendo que eres un profesional que presta servicios, que no tiene una estructura y que no tiene que pagar alquiler, pago de stocks, etc.

Se lo cepillan todo. Sin contemplaciones.

De esto te das cuenta cuando viajas, cuando ves en los países menos desarrollados que las calles están inundadas de pequeño comercio (¿que ha pasado con el nuestro?). Esto lo digo porque en mis viajes al sudeste asiático y el sur de América (de mochilero), cuando iba por las calles me paraba y veía pequeñas tienditas que tal vez solo te vendían folios, otras solo piñas y así, entonces mi defecto profesional me hacia pensar «¿cómo puede sobrevivir con esto toda esta familia que está aquí sentada?, solo venden cuatro piñas y la calle está llena de locales que venden cuatro piñas», entonces comprendía que lo poco que vendían con su margen quedaba de forma íntegra para el negocio, para la familia; el peaje que tenemos que pagar en España es demasiado elevado como para permitirte el lujo de ingresar poco con tus ventas, con tu trabajo. Esto rompió mi forma de ver las posibilidades profesionales en España, , como lo fue también cuando viajé a Estados Unidos pero allí en otro sentido; ¡la responsabilidad y el riesgo se pagaban!

Yo le llamo nuevo feudalismo. Hay que pagar para entrar y por salir del castillito muchas veces.

Por +Jorge Segura

Entrevista con alumnos de auditoría de la Universidad de Cantabria

Los alumnos de la asignatura de Auditoría del último curso de GADE de la Universidad de Cantabria se pusieron en contacto conmigo a través de Finanzas para mortales, un portal de noticias financieras y divulgación con el que he empezado a colaborar en algunos artículos. El profesor les propone hacer un trabajo diferente para acercar la asignatura a la realidad, esta vez ha sido una entrevista conmigo vía skype.

Debo decir que ver a unos chicos de último año de carrera interesados y haciendo preguntas es una de las cosas más gratificantes que he tenido en el ámbito profesional en mucho tiempo. Como me decía mi padre hace unos años cuando era director de un master de auditoría y finanzas «ves toda esa energía en los alumnos, personas jóvenes con capacidad de aplicarla para crear cosas, todo un mundo de posibilidades a la espera de ser desarrolladas», y así lo sentí.

Antes de comenzar con las cuestiones de la asignatura, me hicieron preguntas sobre mi libro y qué opinaba de sus portales de noticias, a lo que les respondí que en épocas de crisis surgen nuevas formas de pensar y la creatividad se exprime; en nuestro momento actual y con el tema de la economía y su difusión, se está dando una catarsis y están surgiendo muchos blogs y portales como el suyo, de una calidad muy alta que hace apenas cinco años era impensable y que aportan nuevas perspectivas ayudando a las nuevas teorías explicativas que darán forma a la disciplina en los próximos años.

¿Cree que la gente conoce realmente cuál es la misión de los auditores?

Hasta la crisis económica actual, en los países como España, de corta tradición financiera (la Ley de auditoría entró en el año 89, hace poco más de dos décadas) creo que no. A la gente cuando le decías que eras auditor de cuentas se lo tenías que explicar. 

A partir de esta crisis eso está cambiando. La realidad económica y en general, en nuestras vidas diarias, todo se ha “financiarizado” y en todos los medios y conversaciones comunes se han introducido conceptos del mundo económico.

Esto, junto con los desmanes económicos que se han dado, ha hecho que la gente tome conciencia de la importancia de un control independiente externo de las diferentes instituciones. Y los auditores somos los revisores externos por excelencia.

¿Los escándalos financieros han ayudado a destacar su importante labor?

Los escándalos actuales sí, los de otras crisis no. Me explico. En otras crisis como la de las puntocom de inicio de la década pasada, se dieron escándalos en EEUU, el más sonado el de Arthur Andersen con el caso Enron, aquello hizo muchísimo daño a la imagen de los auditores, en un momento en el que los mercados se estaban internacionalizando y la homogeneización en la regulación financiera se comenzaba a considerar seriamente, y con ella la labor de los auditores.

La crisis y escándalos actuales tienen otra connotación: primero porque no han arrastrado a los auditores salvo en casos muy particulares pendientes de resolución (me vienen a la cabeza un par de casos conocidos recientemente), y segundo porque se ha demostrado que la regulación no independiente se ha mostrado ineficaz (caso de el Banco de España, el Tribunal de Cuentas de los partidos políticos, las intervenciones generales y sus análogos autonómicos) y que la estructura y funcionamiento económicos han cambiado para siempre, donde el control externo eficaz va a ser fundamental.

¿Por qué se hizo auditor de cuentas?

En mi caso fue sencillo, mi padre es auditor de cuentas. En cuanto acabé la carrera me puse a trabajar con el como un loco. No tuve que pensarlo.

En cualquier caso, cuando acabas una carrera como ADE o Economía es muy complicado saber a qué te quieres dedicar con concreción porque la disciplina económica abarca un mundo muy extenso, casi en cualquier empresa, organismo o institución puedes trabajar.

¿Preferiría estar trabajando en una de las cuatro grandes?

Esta es una pregunta interesante cuando terminas la carrera. 1) Cuando terminé la carrera, en el 2005, tal vez sí ó al menos te lo planteas, porque estás con otra gente de tu edad, formando equipos, recibiendo una metodología homogénea y dando nombre a tu currículum, 2) pero pasado un tiempo prefiero sin duda trabajar en una firma pequeñita.

Una Big Four te da unas cosas y una pequeña te da otras. En una BF puedes llegar a ser experto en un área muy específica y con más proyección internacional, en una pequeña te haces un auténtico experto de la totalidad aunque con una proyección más local o nacional. El conocimiento global que obtienes en los primeros años en una pequeña es imposible en una multinacional, aunque en una multinacional el recorrido puede ser mayor, te ofrece más posibilidades a largo plazo.

Luego cuando llevas un tiempo, como yo que ahora tengo 31 y llevo 8 años, la multinacional te quema muchísimo, por el contrario una pequeña te da una flexibilidad y libertad que aquella no te puede proporcionar.

Tengo buenos amigos en las multinacionales. Mi visión personal es que la multinacional y la pequeña no son excluyentes sino complementarias, y tienen ventajas y desventajas distintas. Mi recomendación es que, dado el panorama que se presenta al pequeño auditor con la nueva normativa, intentéis trabajar al menos un par de años en una multinacional porque, independientemente de que os guste o no, os va a abrir las puertas al mundo financiero con una proyección internacional dentro de un mundo de competencias globales al que nos enfrentamos los jóvenes que vamos a trabajar los próximos 30 o 40 años. 

¿Dónde piensa que se puede aprender más, en las pequeñas firmas de auditoría o en las grandes?

En la pequeña te haces experto en el mundo de las pymes y en la gran firma experto en áreas concretas de sectores concretos con un alcance global en el entorno multinacional.

Lo único que puedo añadir es que, aunque soy crítico con ciertos aspectos en la situación actual del auditor individual y la auditoría de cuentas (como veremos más adelante), la auditoría me lo ha dado todo profesionalmente. La metodología y el criterio que he aprendido y aplico a todo es la que me ha enseñado la auditoría de cuentas en una pequeña firma. Considero que el criterio y el método es lo más valioso para cualquier trabajo y también lo más difícil de encontrar en un profesional, y eso la auditoría te lo da.

Un alumno me preguntó cuál es la mejor opción mejor si quieres llegar lejos. Mi respuesta fue que depende de lo que entendiera por llegar lejos; si es tener conocimiento siendo inquieto creo que la pequeña te da muchas posibilidades y le puse mi ejemplo, que con 27 años ya era auditor con firma, pero si llegar lejos es proyección internacional, alto estanding, oportunidad de mejores honorarios, etc, evidentemente la multinacional da muchas más posibilidades.

¿Le gusta su trabajo? ¿Por qué?

Mi trabajo me apasiona. Aunque hay que distinguir entre, digamos, dos facetas o partes diferenciadas del ejercicio de auditar, 1) por un lado está la parte metodológica, mecánica y pesada de documentación, que es la parte árida y machacona (esta parte cada día me gusta menos), y 2) luego está la parte del conocimiento que adquieres, por un lado en el tema financiero-contable nadie va a saber más que tú y por otro te conviertes en un auténtico psicólogo, tienes que tratar con gente inteligente sobre temas críticos, y conoces muy rápido a las personas. Esto segundo, si lo desarrollas, te da la oportunidad de tener una visión de las cosas muy amplia y muy potente. 

¿Qué aspectos se deberían cambiar para que los pequeños auditores tomaran un mayor protagonismo en el escenario de la auditoría?

Esa es otra muy buena pregunta. En un país donde el 92-96% de las empresas son pymes tiene mucho sentido la pregunta que haces. En el resto de Europa el peso de la pyme es parecido, las nuevas directivas apuntan que el 90% de las empresas europeas se consideran pequeñas empresas.

Las multinacionales de auditoría no entran a auditar las pequeñas empresas, no les renta y además los auditores pequeños damos un servicio que no puede dar una multinacional. Una multinacional manda a 2 o 3 juniors de primer año dos o tres días, un pequeño es un auditor con firma y muchos años de experiencia que acompaña a la empresa en todo el proceso de la auditoría y está en la empresa a diario.

Se puede comparar a una multinacional y una firma pequeña con una autopista o autovía y una carretera secundaria; la primera tiene unos recursos y prestaciones para la larga distancia entre grandes ciudades que no tiene una secundaria, sin embargo estas últimas son necesarias para llegar a los pueblos y pequeñas ciudades para que no sean olvidadas. Vuelvo a reiterar en el carácter complementario y no excluyente de las dos.

Aspectos que se deberían cambiar:

  • Regulatorio: es el problema principal a cambiar. La nueva ley de auditoría nos está expulsando del mercado, sobre todo los temas de independencia, controles de calidad, acceso a la profesión y formación continua. Los nuevos auditores que quieran ponerse por su cuenta ya no lo podrán hacer.
  • Contratación Pública: los concursos públicos están hechos para que solo puedan acudir las Big Four y poco más. Asocian todo a la dimensión, no a la capacidad del profesional. Deberían eliminarse esas barreras de acceso.
  • Ley de transparencia: colectivos como el Consejo General de Economistas propuso dos enmiendas al Anteproyecto de Ley para generalizar la auditoría de cuentas en el sector público (ayuntamientos y fundaciones) que fueron totalmente olvidadas. Es curioso que las NIAs (Normas Internacionales de Auditorías) en su adaptación a España, justo se haya cortado del texto la parte de “Auditoría del Sector Público”. También es curioso que un país con un aparato administrativo tan enorme disponga de tan ínfimos recursos para su propio control.
  • Se debería hacer una distinción mayor en los procedimientos de trabajo entre las grandes y pequeñas, no solo por los auditores sino también por la carga que supone para las empresas auditadas.

Lamentablemente el futuro parece que no va a ir por este camino, y lo digo con mucha pena y tristeza porque la mayor parte del tiempo de mi vida la dedico a esta profesión. Mi visión es profundamente pesimista para los auditores individuales. Lo comentaré en un post que tengo comenzado y que se titula Por qué pueden desaparecer los auditores individuales. 

¿Se ponen demasiadas trabas a la labor del auditor cuando realiza su trabajo en las empresas?

No. En mi experiencia laboral en el ámbito de las pymes, que recorre varios cientos de auditorías en diferentes sectores, distintos tamaños y distintos momentos económicos, casi nunca hemos tenido trabas.

En general, en ese sentido, las pymes son bastante diligentes con el auditor.

¿Cree que la auditoría de cuentas está excesivamente regulada?

Si te refieres a la profesión, si, aunque hasta cierto punto racional es necesario para asegurar los estándares de calidad e independencia.

Dicho esto, creo que se está “hiper-regularizando” con las adopción de la normativa internacional y no se está diferenciando entre pequeña empresa y multinacional. No tiene ningún sentido que tengamos que aplicar toda la normativa técnica, procedimientos y controles en una auditoría de un balance de una empresa que factura 100.000 euros y tiene 2 trabajadores, que la auditoría por ejemplo del Banco Santander ó Telefónica.

La introducción de las NIAs, de forma nominativa, dice que depende de la complejidad, pero en la práctica no es así, además dicen que el tamaño no importa y se enorgullecen de ello. En este punto se está produciendo una “esquizofrenia reguladora” que dificulta muchísimo la realización del trabajo de verdad. El aplastamiento por regulación produce esterilidad.

Una de las alumnas me preguntó en referencia a este post, donde hablaba del alto paro juvenil en España, si este exceso de regulación iba a hacer que los jóvenes auditores se tuvieran que marchar a otros países, relacionando una cosa con la otra. Mi respuesta fue que lo que está ocurriendo con la profesión de la auditoría y su regulación es una expresión más de lo que se está produciendo en toda la economía española en general; el exceso de legislación fiscalizadora y reguladora, la presión de los lobbies de las BF, los intereses del poder legislativo de no ser revisado y la predación administrativa va a hacer y está haciendo imposible que los jóvenes creen sus propios negocios. La auditoría de cuentas es otro ejemplo del insalvable gap generacional que existe en todas las profesiones.

¿Qué opinión le merece que sean las propias empresas las que contraten y paguen al auditor?

Desde un punto de vista purista creo que el principio fundamental de la auditoría, la Independencia, se desvirtúa en ese preciso momento. El problema es que no tengo claro que otras formas de contratación sean mejores. Por ejemplo, un sistema mixto en el que el Estado (mediante un sistema de elección de listas en el Registro Mercantil como en los trabajos periciales y concursales) pagase una parte podría crear el clientelismo propio de un país como el nuestro y el pago total del Estado ni te cuento. Creo que ese pequeño riesgo compensa el criterio actual sobre lo que podría ser dinero público, los mecanismos de mercado en ese sentido funcionan y la normativa reguladora de la actividad de auditoría de cuentas es muy severa. En cualquier caso es solo una hipótesis discutible porque no tenemos experiencia de otros sistemas de cobro de honorarios.

¿Piensa que todas las empresas deberían ser auditadas?

No. No tendría sentido. Si a la carga burocrática, administrativa y fiscalizadora que sufren las pequeñas le añades esto, aquí no crea una empresa nadie. Sería imposible.

Sí que creo que deberían auditarse todas las ayudas que conlleven dinero público a partir de un determinado nivel, ya sean empresas, ayuntamientos o ONG’s, para que el objetivo al que van dirigidas sea cumplido y su gestión sea correcta.

Y los organismos y empresas públicas, ¿no deberían auditarse?

Deberían ser las primeras en auditarse. Gestionan dinero público, el que pagamos todos.

El Consejo General de Economistas emite todos los años un estudio sobre los entes que se auditan en España, desde cabildos hasta corporaciones municipales. La media de los últimos años es del 8-9% de los entes auditados. ¿El resto? dejo la pregunta abierta.

A las entidades públicas les da miedo que entremos los auditores. Y al poder legislativo, que lo tienen los partidos políticos, no le interesa. No interesa por razones obvias. Es una vergüenza.

***

Al finalizar la entrevista/conferencia les animé a que cultivaran el espíritu crítico, entendido este como la capacidad de preguntarse por las cosas y reflexionar sobre ellas para desarrollar el pensamiento propio y criterio profesional.

También les animé a que intentaran entrar a trabajar a una firma auditora, porque tenían la posibilidad de hacerse expertos en un momento especial en el que iban a utilizar normativa internacional.

Dí las gracias al profesor por enseñar de esa manera una materia como es la auditoria de cuentas. Fue un placer y me hizo mucha ilusión.

Nueva directiva europea (2013/34/EU): asociando dimensión a complejidad

Tipo de empresa por tamaño y obligaciones de información financiera

Hasta ahora no existía en la normativa financiera y contable, tanto nacional como europea, un baremo estándar que estableciese límites precisos sobre los tipos de empresa según su tamaño, es decir, pequeña, mediana y gran empresa.

En el caso concreto de España lo único que teníamos son los límites que establecen la Ley de Sociedades de Capital para presentar balance normal o abreviado y la cuenta de pérdidas y ganancias normal o abreviada, o en otras palabras, obligación de presentar las cuentas anuales en modelo normal o abreviado. Luego en 2007, con el cambio del Plan General Contable, adaptado a las normas internacionales de información financieras (NIC-NIIF) aprobadas para los estados miembros de la Unión Europea, se publicó también el Plan General de Contabilidad para pymes y otro para microempresas, en lo que vendría a ser un plan de contabilidad para presentar las cuentas anuales “super-abreviadas”.

Por analogía estos límites se utilizan de forma informal para poder clasificar a las empresas según su tamaño, muy pequeñas, pequeñas, medianas y grandes. No obstante el criterio de microempresa apenas se conoce y las pequeñas y medianas se engloban dentro del gran saco que son las famosas pymes, asociando las grandes a las multinacionales. Por lo tanto los criterios no son muy claros más allá de lo muy pequeño y lo muy grande.

A su vez, para identificar si se trata de una empresa mediana o grande se utilizan los límites que establece la Ley de Sociedades de Capital para formular la cuenta de pérdidas y ganancias normal o abreviada, un criterio borroso en mayor o menor medida. Pero incluso aquí las cosas no están nada claras porque puedes encontrarte desde una empresa familiar que facture 25 millones de euros y 50 trabajadores hasta un banco o una petrolera que facturan miles de millones y tienen miles de empleados por todo el mundo.

Según la legislación actual (*):

 ActivoImporte Cifra de NegociosNº empleadosPlan General Contable
Microempresa< 1.000.000< 2.000.000< 10Microempresas
Pequeña empresa≥ 1.000.000 y < 2.850.000≥ 2.000.000 y < 5.700.000≥ 10 y < 50Pymes
Mediana empresa≥ 2.850.000y < 11.400.000≥ 5.700.000y < 22.800.000≥ 50 y < 250Normal
Gran empresa≥ 11.400.000≥ 22.800.000≥ 250Normal

Pero estos son límites de obligaciones mercantiles que se utilizan para saber qué formato de cuentas anuales son obligatorios y qué plan contable hay que aplicar como mínimo obligatorio, pero en ningún caso son parámetros estándar para definir el tamaño de las empresas, además esta clasificación según su dimensión no tiene demasiado peso

Directiva 2013/34/EU

La Comisión Europea publicó el pasado 12 de junio un memorando donde establece de forma meridiana los límites de lo que son las empresas mercantiles por tamaño en Europa. Se hace especial hincapié en el concepto tamaño para diferenciar las obligaciones de información y reconfigura las dimensiones de algunas de ellas. Hasta ahora los parámetros de la legislación seguían un criterio de mínimos, pero el aspecto tamaño quedaba relegado en un segundo plano. Además la nueva directiva pretende hacer una clara diferenciación entre lo grande y lo pequeño para facilitar la carga de trabajo administrativo e intelectual de las pequeñas, cosa que no ocurre en la actualidad. La información financiera a elaborar, por muy pequeño que se sea, es compleja.

A continuación expongo los puntos más importantes de la directiva europea, revelados en el memo 13/540 (en inglés) y que adapto al ordenamiento español.

¿Qué significa esta nueva Directiva?

Como parte del Responsible Business package (véase IP/11/1238), la directiva reducirá la carga administrativa de las pequeñas empresas. Hasta cierto punto se supone que mejorará la calidad y la comparabilidad de la información divulgada.

¿Cuáles son las actuales normas de la UE en materia de contabilidad para sociedades de responsabilidad limitada?

Una Directiva para los estados financieros individuales ha estado en vigor desde 1978 (78/660/CEE), y uno para los estados financieros consolidados a partir de 1983 (83/349/CEE). Estas dos Directivas ofrecen un conjunto completo de normas para la preparación y el contenido de los estados financieros obligatorios. Se les conoce como las Directivas contables (Accounting Directives). La nueva Directiva fusiona y mejora estas dos Directivas. Este cambio, junto con el enfoque «pensar primero a pequeña escala» (“think small first”), reflejado en la Directiva hace que esta legislación comunitaria se adapte mejor a las necesidades presentes y futuras de los preparadores y usuarios de estados financieros.

¿Cuáles son los principales beneficios de la nueva Directiva?

Los costes administrativos innecesarios y desproporcionados de las pequeñas sociedades obstaculizan la actividad económica e impiden el crecimiento y el empleo. La Directiva simplifica la preparación de estados financieros para las pequeñas empresas. Se introduce la obligación para cada Estado miembro de distinguir las pequeñas empresas de las de mayor tamaño. Las pequeñas empresas serán los que tienen menos de 50 empleados, una facturación de no más de 8 millones de € y / o un balance total de no más de 4 millones de €. Los Estados miembros podrán utilizar como alternativa los umbrales de volumen de negocios y el balance general de hasta € 12 millones y € 6 millones, respectivamente. En el caso de España son los límites indicados en el cuadro de arriba.

La Directiva reduce y limita la cantidad de información que debe facilitarse por las pequeñas empresas en las notas a los estados financieros (la memoria de las cuentas anuales). Para las pequeñas empresas sólo un balance, una cuenta de pérdidas y ganancias y las notas (memoria) deben estar preparadas para satisfacer los requisitos obligatorios. Los Estados miembros podrán permitir que las pequeñas empresas preparen los balances y la cuentas de resultados (pérdidas y ganancias) en formato abreviado. De forma voluntaria se puede proporcionar toda la información adicional que se quiera por parte de estas.

La Directiva exige que, en los casos en que existe un único sistema de registro, la información que han de preparar pequeñas empresas serán similares a las declaraciones de impuestos (información fiscal), si un Estado miembro así lo desea.

Si se diera esta posibilidad en España volveríamos a la prehistoria contable anterior al plan general del año 90.

No habrá requisito de la UE para las pequeñas empresas a tener una auditoría (en la actualidad en España es así, salvo para las que reciben determinadas cantidades de subvenciones públicas). No obstante en caso de que un Estado miembro vea la necesidad de auditar para estas, la nueva Directiva permitirá un planteamiento más acorde con ello.

¿Por qué ahora?

Durante los últimos 30 años, las modificaciones de las Directivas contables han añadido muchos requerimientos, tales como nuevos deberes de información y normas de valoración (incluidas las disposiciones detalladas sobre la contabilidad de valor razonable). Esto no sólo ha hecho las reglas más complejas e incrementado la carga administrativa para las empresas, sino que incluso han hecho en ocasiones los estados financieros menos comparables a lo largo de la UE. El impacto de estas nuevas exigencias ha sido mayor en las empresas pequeñas y medianas, que son la columna vertebral de la economía europea y los principales creadores de empleo en la UE.

¿Cuál es la relación de esta nueva Directiva con la Directiva 2012/6/EU sobre los requisitos contables para las microempresas?

La Directiva 2012/6/EU sobre microempresas (micro-entities) se ha incorporado fielmente en la nueva Directiva. Microempresas son las que tienen menos de 10 empleados, un volumen de negocio no superior a 700.000 € y / o un balance general no superior a 350.000 €.

Las microempresas estarán protegidas contra la complejidad (de la elaboración financiera) como mínimo tanto como las pequeñas empresas. Además, la Directiva permite a la microempresa preparar un balance y una cuenta de pérdidas y ganancias muy simples con prácticamente ninguna nota (memoria casi inexistente), si un Estado miembro así lo desea.

¿Cómo se beneficiarán las empresas?

El enfoque «pensar primero a pequeña escala» de la presente Directiva permitirá a las empresas a preparar las cuentas de pérdidas y ganancias, los balances y las notas que sean más adecuadas (proporcional) a su tamaño y las necesidades de información de  sus usuarios de los estados financieros de aquellas. Esto será posible a medida que más empresas se consideren como pequeñas. Además, la Directiva anima a los Estados miembros a distinguir entre microempresas medianas empresas, con el fin de asegurar que los costes administrativos son adecuados a su tamaño.

Más del 90% de las empresas de la UE estarán en la categoría de pequeñas empresas a efectos contables. Estas son más de las que hay hoy en día, pero refleja mejor la estructura real de las empresas en Europa. Como resultado, muchas empresas encuadradas como grandes en la actualidad, verán una reducción en la cantidad de información que deben proporcionar cuando sean encuadradas como pequeñas (o medianas). Las notas de la memoria incluirán entre 8 y 13 apartados, en comparación con los 14 a 24 apartados o más que hay en la actualidad.

El grado de simplificación dependerá del Estado miembro en el que esté registrada la compañía y sobre la situación de cada empresa.

¿En qué Estados miembros serán más significativos los efectos de esta Directiva?

Las empresas experimentarán beneficios en muchos Estados miembros, entre ellos Bélgica, Bulgaria, Chipre, la República Checa, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Portugal, Rumania, España, Suecia y Eslovaquia.

Además, como también se incrementará la cifra de negocios y el total de activos del balance de situación en función de la inflación (última vez que se incrementaron en 2006), más empresas se podrán clasificar como pequeñas en todos los Estados miembros, así como algunas grandes empresas que en la actualidad superan los límites pero que son clasificadas como de tamaño medio (empresas medianas) en los Estados miembros en que esta categoría ya ha sido reconocido en la legislación nacional (Austria, Chipre, Alemania, Dinamarca, España, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Eslovenia y el Reino Unido ).

¿Por qué los pequeños grupos estarán exentos de preparar estados financieros consolidados?

Exigir formular cuentas anuales consolidadas a la empresa matriz de un grupo pequeño, además de sus estados financieros individuales, añade una carga administrativa considerable. Este es especialmente el caso en que sólo un pequeño número de usuarios está interesado en la actuación y la posición financiera de un grupo pequeño.

De hecho, la mayoría de Estados miembros ya han adoptado una opción en su legislación nacional que exime a pequeños grupos de preparación de los estados financieros consolidados. Sólo Estonia, Grecia y Rumanía no utilizan de esta exención.

¿Por qué fusionar las directivas en los estados financieros individuales y consolidados?

Había muchas referencias cruzadas entre las dos directivas antiguas, por lo que su fusión es un paso lógico. Por otra parte, en la consulta pública sobre la revisión de las directivas, hubo un fuerte apoyo a esta medida por considerar que sería proporcionar claridad, consistencia y coherencia al marco contable para las empresas que no cotizan. Además las antiguas Directivas datan de 1978 y 1983 y había que modernizarlas y simplificarlas.

¿Es realmente necesaria una acción a nivel europeo? Después de todo la mayoría de las PYMEs no operan de forma transfronteriza.

Es cierto que la mayoría de las microempresas de la UE han limitado las actividades transfronterizas. Sin embargo, como las empresas se hacen más grandes, es más probable que se expandan a través de fronteras. Tener un régimen de contabilidad más armonizada en la UE facilita ese proceso.

¿Esto no conduce a la fragmentación del mercado único?

Por el contrario, la presente Directiva refuerza la cohesión del mercado interior. Al mantener los estados financieros comparables, claros y fáciles de entender, las actividades transfronterizas se ven facilitadas. Esto permite a las empresas encontrar financiación adicional fuera de su Estado miembro de origen. No se espera que el régimen simplificado para las empresas más pequeñas (microempresas) tenga un gran impacto en el mercado interior, dado que estas empresas generalmente operan a un nivel muy local.

¿Cómo son las NIIF y las NIIF para las pymes vinculadas a esta Directiva?

Las IFRS (la Norma Internacional de Información Financiera, NIIF en sus siglas en inglés) para las pequeñas y medianas empresas fueron publicadas por el IASB (International Accounting Standards Board) en 2009 con el fin de satisfacer las necesidades de contabilidad específicas de las empresas que no son de interés público (pymes, SMEs en sus siglas en inglés). Al examinar las diversas opciones de política contable disponibles para sustituir las antiguas Directivas contables, la Comisión examinó y rechazó la posibilidad de adoptar las NIIF para las pymes en la UE. La evaluación de impacto concluyó que la introducción de la NIIF para las PYMES no serviría adecuadamente a los objetivos de simplificación y reducción de cargas administrativas. Por ejemplo, la Directiva no exige la preparación de un estado de flujos de efectivo, mientras que éste es exigido por la NIIF para las pymes.

No obstante, los Estados miembros podrán permitir o exigir la NIIF para las pymes como su norma de contabilidad para todas o algunas de sus sociedades no cotizadas, siempre que la Directiva se aplique plenamente y la norma se ha modificado para cumplir con cualquier requisito de la contabilidad de la Directiva que se aleje de la NIIF para las pymes. A fin de cumplir con el régimen más simple establece la presente Directiva, establece la NIIF para las pymes solo como una opción voluntaria para las pequeñas empresas en las jurisdicciones en que se utiliza la norma.

La Comisión ha presentado una iniciativa legislativa para una base imponible consolidada común para el impuesto de sociedades (CCCTB). ¿Cómo encaja esta nueva Directiva con esta iniciativa?

Las reglas de esta base no afectarían a la preparación de los estados financieros individuales o consolidados. La armonización propuesta (véase IP/11/319) sólo afectaría al cálculo de la base imponible. Por lo tanto, los Estados miembros podrán mantener sus disposiciones nacionales en materia de información financiera que se derive de la Directiva, y el sistema CCCTB  introduciría normas autónomas para calcular la base imponible de las empresas.

¿Por qué la propuesta no introduce herramientas de presentación electrónica como XBRL (**)?

Al preparar la propuesta, la Comisión examinó la posibilidad de  hacer obligatoria la elaboración de estados financieros bajo un formato electrónico como XBRL, para todas las empresas de la UE de responsabilidad limitada. Mientras que todavía se está considerando un uso más amplio de soluciones electrónicas de la UE, en estos momentos no parece necesario ni proporcional ordenar (de forma obligatoria) la adopción de XBRL o formatos similares para todas las empresas de la UE.

Sin embargo, para las empresas que cotizan en una bolsa de valores, para sus inversores y las autoridades competentes, un formato electrónico armonizado para la información resultaría muy beneficioso, ya que haría más fácil la presentación de informes y facilitaría el acceso, el análisis y comparabilidad de los informes financieros anuales. Por esta razón el legislador europeo ha acordado, en el marco de la Directiva sobre transparencia, exigir para el 1 de enero 2020, que todos los informes financieros anuales deberán ser preparados en un formato único de notificación electrónica. La European Securities and Markets Authority (ESMA) deberá desarrollar los proyectos de normas técnicas de regulación necesarios para especificar el formato de notificación electrónica, con la debida referencia a las opciones tecnológicas actuales y futuras y los presentará a la Comisión, a más tardar el 31 de diciembre de 2016. Se llevará a cabo una evaluación adecuada de los posibles formatos electrónicos de notificación, realizar ensayos de campo adecuados y hacer un análisis de costo-beneficio.

¿Por apartar a las entidades de interés público de los beneficios de la simplificación?

Las entidades de interés público (empresas cotizadas, normalmente bancos y aseguradoras) toman dinero del público en general, y es necesario que haya un alto grado de transparencia en torno a su rendimiento y la situación financiera para que las decisiones que deben adoptar los miembros del público antes de tratar con dicha entidad se tomen con pleno conocimiento de. En consecuencia, los requisitos de contabilidad simplificada y reducida para las pequeñas y medianas empresas de propiedad privada se consideran inadecuados para este tipo de entidades.

Más información:

http://ec.europa.eu/internal_market/accounting/sme_accounting/index_en.htm

(*) Si cumplen dos de los tres límites durante dos o más años

(**) “Extensible Business Reporting Language”. Es un estándar global para intercambiar información electrónicamente.